El Barómetro Sanitario 2025 revela un aumento significativo de la confianza de la población en la sanidad pública. Casi el 75% de los ciudadanos prefiere ser ingresado en un hospital público, lo que supone un incremento de más de 11 puntos respecto a 2015. Este crecimiento consolida al ámbito hospitalario como el que más ha reforzado su posición dentro del sistema público en la última década.
En paralelo, la preferencia por la sanidad privada ha descendido de forma notable, pasando del 30% en 2015 al 23,8% en 2025. Como consecuencia, la diferencia entre quienes optan por la pública y la privada ha aumentado considerablemente, aunque en los últimos tres años se ha producido un leve estrechamiento de esta brecha.
La sanidad pública mantiene su predominio en todos los niveles asistenciales. En Atención Primaria, el 69% de los encuestados acudiría a centros públicos frente al 28,9% que elegiría la opción privada, confirmando una estabilidad en la preferencia por este nivel asistencial a lo largo del tiempo.
Donde la distancia es menor es en las consultas externas hospitalarias, en las que un 56,5% optaría por la pública frente a un 41,1% que elegiría centros privados. Este dato refleja que, aunque la pública sigue siendo mayoritaria, la privada mantiene un peso relevante en este ámbito concreto.
Por último, tanto en hospitalización como en urgencias se observa un crecimiento sostenido de la preferencia por lo público desde 2015. En urgencias, el respaldo ha pasado del 61,9% al 70,1%, aunque con un ligero repunte reciente de la opción privada. En conjunto, los datos muestran una consolidación del sistema público, pese a ciertos matices tras la pandemia.