Jannik Sinner sigue escribiendo páginas doradas en la historia del tenis. El italiano revalidó este domingo el título de Wimbledon tras imponerse a Alexander Zverev por 6-7(7), 7-6(2), 6-3 y 6-4 en una final de gran nivel, sumando así su segundo trofeo consecutivo sobre la hierba londinense y el quinto Grand Slam de su carrera.
El encuentro comenzó con un Zverev muy sólido, especialmente al servicio y con una derecha contundente que le permitió adjudicarse el primer set en un ajustado ‘tie-break’. El alemán transmitía confianza y parecía dispuesto a romper la mala racha que arrastraba frente al número uno del mundo, pero Sinner no perdió la calma y esperó su momento.
Ese punto de inflexión llegó en la muerte súbita del segundo parcial. El italiano dio un paso al frente, aumentó la agresividad de su juego y dominó los intercambios para igualar el marcador. A partir de ahí, el campeón vigente tomó definitivamente el control del partido, aprovechando la primera oportunidad de rotura del tercer set para encarrilar la victoria.
Zverev intentó reaccionar en la cuarta manga y volvió a ofrecer resistencia, pero Sinner respondió con la serenidad y la contundencia que caracterizan a los grandes campeones. Un nuevo ‘break’ en el tramo decisivo terminó por sentenciar una final que confirmó el excelente momento del tenista de San Candido.
Con este triunfo, Sinner conquista su sexto título de la temporada y el número 30 de su carrera. Además, deja atrás los recientes tropiezos sufridos en otros grandes torneos y reafirma su condición de líder del circuito, consolidando una trayectoria que no deja de crecer y que le mantiene como la gran referencia del tenis mundial.