Shakira inauguró este viernes su esperada residencia de 12 conciertos en Madrid, en el recinto Iberdrola Music, dentro de la gira ‘Las Mujeres Ya No Lloran’. Según el Guinness y las cifras oficiales, se trata de la gira latina más taquillera de la historia.
El formato de residencia artística, habitual en Estados Unidos, aterriza así por primera vez en España, y lo hace como la mayor ocupación prolongada de un artista en la historia del continente, por delante del paso de Bad Bunny por España este mismo año. Madrid llevaba días preparando el regreso de la cantante barranquillera, ausente de los escenarios españoles desde hace ocho años.
Seguidores llegados de toda Europa esperaron horas junto al recinto, rebautizado como Estadio Shakira, para asistir a la primera de las 12 citas, que reunirán a más de 600.000 espectadores hasta el 11 de octubre. La gira ya suma más de 6 millones de espectadores en total y acaba de ser reconocida como ‘Tour of the Year’ en los American Music Awards 2026; Madrid pone el broche final.
Antes del concierto, el público pudo recorrer Macondo Park, un espacio efímero de 15 hectáreas inspirado en el universo de Gabriel García Márquez y parte de la experiencia ‘Es Latina’. Sus ocho pabellones temáticos, con doce horas diarias de actividad, ofrecen gastronomía, literatura, moda y arte, además de actuaciones paralelas de artistas como Amaia, Nathy Peluso, Guitarricadelafuente o Lia Kali.
En esta primera jornada, 50.000 asistentes visitaron espacios como La Biblioteca, donde 24 escritoras, entre ellas Rosa Montero, Cristina Morató y Elísabet Benavent, abordaron la iconografía de la artista; El Taller, con firmas como Laagam, Agatha Ruiz de la Prada o Lola Casademunt; El Mercado, supervisado por el chef Rafa Zafra; y El Museo de Shakira, dedicado a su vestuario. Los más pequeños contaron además con su propio espacio, Macondito.
Pasadas las 20.30 horas, con el estadio a oscuras, Shakira apareció con un conjunto rosa con brillos sobre un escenario presidido por una gran pantalla LED, rodeada de su equipo de baile y miles de pulseras luminosas entre el público. La artista aseguró a sus seguidores que «es un sueño» y dedicó a la grada unas palabras muy aplaudidas: «Estar aquí en Madrid es más que un regalo de la vida. La mía no ha sido fácil, de las caídas nadie se salva, pero se vuelve más sabia, más resiliente y más fuerte. Las mujeres ya no lloran. Las mujeres solas somos vulnerables pero juntas somos invencibles».
El repertorio, de cerca de treinta canciones, arrancó con una apertura electrónica marcada por ‘Girl Like Me’, antes de repasar éxitos como ‘Te Felicito’, ‘Copa Vacía’, ‘La Bicicleta’, ‘Suerte’ y ‘La Tortura’. Los momentos más emotivos llegaron con ‘Acróstico’, acompañada de proyecciones de sus hijos, e ‘Inevitable’, mientras que clásicos como ‘Estoy Aquí’, ‘Las de la Intuición’, ‘Pies Descalzos’, ‘Hips Don’t Lie’, ‘Soltera’, ‘Chantaje’ y ‘Monotonía’ devolvieron la euforia al recinto.
Temas como ‘Waka Waka’ y ‘Dai Dai’, vinculados a los mundiales en los que España fue campeona, desataron la euforia del público. El cierre llegó con ‘Loba’, acompañada de una loba gigante sobre el escenario, y con ‘BZRP Music Sessions, Vol. 53’, su conocido guiño a la ruptura con el futbolista Gerard Piqué. El público coreó al unísono la ya popular frase «las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan».
Durante el concierto, Shakira tocó la guitarra, la batería y la armónica, cambió de vestuario en prácticamente cada canción y desplegó su característica danza del vientre junto a su cuerpo de baile, entre pantallas de estética futurista. El público acompañó cada estribillo convirtiendo el recinto en un karaoke masivo. Tampoco faltó el homenaje a la capital: ‘Te Dejo Madrid’ fue coreada íntegramente por el público, en recuerdo de su trayectoria en la ciudad, donde ha actuado en Las Ventas, el WiZink Center, el Palacio de los Deportes, el estadio Vicente Calderón o el festival Rock in Rio. El concierto se cerró con fuegos artificiales tras dos horas de actuación.
Apagadas las luces del escenario principal, la fiesta continuó en la Macondo Plaza con un desfile al estilo del Carnaval de Barranquilla, con tambores, ritmos tropicales y trajes tradicionales. Así cerró la experiencia ‘Es Latina’ su primera jornada, dejando claro que la residencia de Shakira en Madrid es, más que una serie de conciertos, una celebración cultural que se prolongará hasta octubre.