El duelo de este sábado en el Martínez Valero no es un partido más. Así lo entiende Eder Sarabia, entrenador del Elche CF, que compareció ante los medios con un mensaje claro, honesto y cargado de realismo. Enfrente estará el FC Barcelona, uno de los equipos más dominantes del fútbol actual, especialmente cuando juega lejos de casa. Para el técnico ilicitano, el reto es mayúsculo, pero también una oportunidad para crecer, competir y reafirmar una identidad basada en la valentía.
Sarabia no esquiva la realidad. Sabe que el Barça es un equipo que somete, presiona y castiga cualquier error, pero también cree que el partido tendrá momentos para el Elche. El planteamiento pasa por alternar presión alta, repliegue inteligente y transiciones rápidas, asumiendo que habrá fases de sufrimiento. “Nos van a superar en algunas acciones, nos van a generar ocasiones, pero tenemos que estar preparados para eso”, vino a resumir el técnico.
La experiencia del encuentro de la primera vuelta sirve como referencia. A pesar de la derrota, el Elche demostró que podía hacer daño en determinados contextos, especialmente cuando logró superar la presión tras pérdida del rival. La clave, según Sarabia, estará en gestionar mejor los detalles, protegerse bien en los momentos delicados y no perder la fe tras encajar golpes. “Estos partidos te exigen saber sufrir y seguir convencido de tu idea”, insistió.
El contexto no es sencillo. El Elche llega condicionado por bajas importantes, especialmente en defensa, y por una temporada propia de un recién ascendido, con altibajos y ajustes constantes. Aun así, Sarabia se mostró satisfecho con el trabajo reciente del grupo. La última semana de entrenamientos ha sido, en sus palabras, muy positiva, permitiendo preparar el partido con más calma y profundidad.
Las ausencias obligan a adaptarse, pero no a renunciar a la identidad. El técnico destacó la actitud del vestuario, el compromiso de jugadores tocados físicamente y la voluntad colectiva de competir sin excusas. “El ruido del mercado, las lesiones o la clasificación no pueden desviarnos de lo importante”, señaló.
Ante un rival que te exige estar al límite en cada fase del juego, el mensaje es claro: recuperar la esencia, defender juntos, atacar con personalidad y ser valientes. Porque, más allá del resultado, partidos así marcan el crecimiento de un equipo. Y el Elche quiere demostrar que está preparado para mirarle a los ojos a cualquiera.