Pedro Sánchez ha retomado su agenda electoral en Valencia después del paréntesis por el luto tras la tragedia ferroviaria de Urda, en Toledo. Su regreso ha estado marcado por las protestas de varias decenas de personas que se concentraron a las puertas del recinto donde se celebraba el acto socialista.
El mitin tuvo lugar en el Polideportivo Municipal del Cabanyal-Canyamelar, bajo el lema La fuerza de la gente, y contó con la presencia de dirigentes del PSOE como Diana Morant, Rebeca Torró y Pilar Bernabé.
Mientras los simpatizantes socialistas recibían al presidente entre aplausos, en el exterior se escuchaban abucheos y gritos de «¡traidor!», «¡asesino!» y «¡fuera!». Las protestas coincidieron con la llegada de la comitiva oficial, que accedió al recinto por una entrada lateral.
Pese a la tensión verbal, no se registraron enfrentamientos con la Policía ni incidentes con los asistentes.
El pabellón completó su aforo y algunos simpatizantes tuvieron que seguir el encuentro desde el exterior.
Durante su intervención, Sánchez defendió la gestión de responsabilidades políticas tras los accidentes ferroviarios y elogió al exministro Óscar Puente, al tiempo que criticó la actuación del Partido Popular ante otras tragedias.