El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha rechazado dimitir por el accidente ferroviario de este miércoles que ha provocado al menos 69 fallecidos y asegura que no va a permitir que confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente un culpable.
«Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara», ha manifestado en una rueda de prensa este viernes en el Ministerio, ante las numerosas críticas que ha recibido por los dos graves accidentes ferroviarios en menos de un año que suman más de un centenar de fallecidos.
Puente entiende que la ciudadanía exige explicaciones ante una tragedia de esta naturaleza y se pidan responsabilidades, pero ha pedido actuar con rigor, insistiendo en que en este momento los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de mando de Adif, como principal causa del choque de dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía.
«Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable», ha señalado.
Además ha asegurado que siente un «dolor» y una «tristeza enorme» por las víctimas y sus familias aunque sostiene que no puede dejar que este dolor le paralice ni le confunda. «Esa es mi forma de entender la responsabilidad», ha zanjado.
Puente ha detallado además que el sistema de seguridad LZB se ha caído hasta 170 veces este año, una cifra que considera «dentro de la normalidad» en el funcionamiento del sistema ferroviario.
En rueda de prensa, el ministro ha admitido que se trata de una cifra que puede llamar la atención al público no especializado, pero que está dentro de la normalidad europea y en cifras «muy estables» de los últimos seis o siete años. Además, está por debajo de la media registrada en los últimos dos años.