El Grupo Vasco en el Congreso ha cerrado un acuerdo con el Gobierno para modificar el decreto del escudo social y ampliar la protección a los pequeños propietarios con una única vivienda en alquiler, que ya no tendrán que asumir la obligación de ofrecer alternativa habitacional a inquilinos vulnerables ni soportar periodos prolongados de impago.
El PNV ha celebrado que el Ejecutivo haya aceptado este “acuerdo de mínimos”, que, a su juicio, corrige una situación injusta al equiparar a particulares con grandes tenedores o fondos de inversión. Con la nueva redacción, quedarán exentos quienes dispongan de una o dos propiedades —la vivienda habitual y otra arrendada—.
La formación jeltzale sostiene que la normativa anterior trasladaba a estos propietarios una carga que correspondía a la Administración, obligándoles en la práctica a asumir el coste social de la política de vivienda. “Se corrige el riesgo de que se conviertan en nuevos ciudadanos vulnerables por los impagos”, defienden.
Además, el cambio permitirá, según el PNV, que muchos propietarios recuperen la posibilidad de alquilar sus pisos sin miedo a quedar atrapados durante meses sin cobrar rentas, una situación que, advierten, estaba reduciendo la oferta de vivienda y tensionando aún más el mercado.
El partido vasco ha subrayado que ha “peleado” esta modificación durante las negociaciones del decreto y confía en que el acuerdo sirva de base para seguir introduciendo ajustes en materia de vivienda durante la prórroga del escudo social. Con esta concesión, el Gobierno busca también amarrar apoyos parlamentarios para sacar adelante el paquete de medidas sociales.