El juez Juan Carlos Peinado ha defendido las medidas cautelares adoptadas contra Begoña Gómez y ha insistido en que la existencia de escoltas no elimina por completo un posible riesgo de fuga. En su informe, el magistrado recuerda el caso del expresidente italiano Bettino Craxi, que se marchó a Túnez pese a contar con protección, para reforzar su argumento.
Peinado sostiene que su intención no fue cuestionar ni menospreciar el trabajo de los agentes encargados de la seguridad, sino explicar que la vigilancia policial no siempre impide que una persona investigada pueda abandonar el país. El juez subraya que las escoltas tienen como función principal proteger la integridad física de la persona custodiada, no actuar como un mecanismo de control judicial permanente.
El magistrado también rechaza que sus palabras supongan una ofensa a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a quienes reconoce su profesionalidad y dedicación. Sin embargo, mantiene que las medidas adoptadas buscan garantizar el desarrollo del procedimiento judicial.
Con este informe, Peinado responde al recurso presentado contra su decisión y reafirma la necesidad de mantener las cautelares impuestas en la causa.