Javier Padilla, secretario general de Sanidad, ha defendido que su departamento no llegó tarde a la crisis migratoria en Ceuta. Sostiene que el Ministerio ya estaba presente en la ciudad a través del INGESA. Explicó que Sanidad tiene la competencia de la asistencia sanitaria en las dos ciudades autónomas.
«No es que hayamos llegado tarde ni pronto. Nosotros ya estábamos allí porque tenemos la competencia de la prestación de la asistencia sanitaria», declaró de forma textual.
Padilla explicó que se intensificaron la presencia y los mecanismos de atención. Se independizaron los circuitos y se reforzó primero el 061 y después los distintos puntos de asistencia.
En un primer momento se reforzaron las plantillas con 90 profesionales sanitarios, con el horizonte del 31 de agosto. Padilla anunció que los nuevos contratos que se firmen serán ya de tres meses.
Detalló además que se sumó uno o dos médicos por turno en urgencias, especialmente en el Tarajal y en el Centro de Salud de Otero. Según explicó, se crearon equipos específicos para atender a los migrantes en circuitos diferenciados del resto de la población.
Preguntado por el colapso denunciado por médicos y enfermeros, Padilla reconoció una «situación de tensionamiento». Insistió, no obstante, en que esa situación ha ido cambiando de forma notable.
Como ejemplo, señaló que el día anterior se habían prestado 375 asistencias. Dos tercios se atendieron en Atención Primaria, repartidos entre el Tarajal, Otero y los servicios de urgencia; el tercio restante correspondió al Hospital Universitario de Ceuta.
Precisó que ese hospital registra un incremento de 70 asistencias diarias, muchas de ellas a población joven que necesita sobre todo cuidados de enfermería y curas.
Padilla defendió la coordinación del sistema sanitario del INGESA con otros dispositivos, como Loma Margarita, Loma Colmenar y el embolsamiento de la Hípica. Citó también la coordinación habitual con el CETI, Cruz Roja y Médicos del Mundo.
El secretario general trasladó su agradecimiento y reconocimiento a los profesionales que trabajan actualmente en la ciudad autónoma. Además, quiso transmitir a la población ceutí que puede seguir acudiendo con normalidad a los servicios sanitarios.
Según Padilla, no se ha cancelado ni una sola consulta, prueba o cirugía en toda Ceuta desde que comenzó la crisis, gracias a la fortaleza del sistema sanitario local.
Sobre la campaña de vacunación acordada con las comunidades autónomas, con el envío de 45.000 dosis a Ceuta, Padilla anunció que prevén iniciarla la próxima semana si no surgen problemas logísticos. Un día antes, personal del área de vacunas del Ministerio se desplazó a la ciudad para coordinar el operativo.
Padilla subrayó que no se ha detectado ningún caso de enfermedad inmunoprevenible entre los migrantes en todos estos días. Según explicó, la vacunación no busca frenar un brote, sino evitar que pueda producirse en una población joven con niveles de vacunación posiblemente no óptimos.