El proceso para elegir la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP) entra en su recta final. El plazo para presentar candidaturas concluye este lunes y nueve ciudades han dado el paso: Granada, Zaragoza, Barcelona, Oviedo, Toledo, León, Salamanca, Lugo y Murcia. Todas ellas aspiran a convertirse en el epicentro de un organismo llamado a reforzar la capacidad del país frente a futuras emergencias sanitarias.
La creación de la AESAP fue aprobada el pasado mes de julio en el Congreso y supone un avance estratégico tras la experiencia de la pandemia. No se trata solo de un nuevo ente administrativo, sino de una institución pensada para anticipar riesgos, coordinar respuestas y generar conocimiento en salud pública. Por ello, la elección de su sede no es un asunto menor. El Gobierno busca una ubicación que combine infraestructuras adecuadas, buena conectividad y un entorno científico sólido.
El BOE estableció criterios claros: al menos 4.000 metros cuadrados disponibles de forma inmediata, cercanía a aeropuertos con conexiones prioritarias y un mercado inmobiliario competitivo. Una comisión consultiva evaluará cada propuesta con la idea de que la Agencia empiece a funcionar lo antes posible, en paralelo a la aprobación de su Estatuto y la constitución de su Consejo Rector.
Las candidaturas reflejan modelos distintos, pero con un objetivo común: albergar un organismo estratégico de Estado. Granada destaca por su Parque Tecnológico de las Ciencias de la Salud y una fuerte inversión autonómica. Zaragoza apuesta por el legado de la Expo 2008 y su posición estratégica. Barcelona pone sobre la mesa su accesibilidad internacional, su ecosistema académico y el respaldo de más de 50 instituciones.
Oviedo defiende un modelo de ciudad media, sin las tensiones de las grandes áreas metropolitanas, mientras que Toledo subraya su posición central y su experiencia reciente en crisis sanitarias. Castilla y León juega a dos cartas con León, por su experiencia en candidaturas estatales, y Salamanca, por su prestigio universitario e investigador.
Lugo y Murcia completan el mapa con propuestas muy ligadas al ámbito sanitario y académico. Desde Galicia se ofrece el Pazo de Feiras e Congresos, con apoyo total de la Xunta, mientras que Murcia propone integrar la Agencia en el Campus de Ciencias de la Salud de El Palmar, buscando operatividad desde el primer día.
No todas las comunidades han optado. Algunas, como Canarias o el País Vasco, desarrollan sus propios organismos. Otras han renunciado por no cumplir los requisitos. Sea cual sea la ciudad elegida, la decisión marcará un antes y un después: no solo en términos administrativos, sino en la forma en que España se prepara para proteger la salud colectiva.