Un jurado de Santa Fe ha dictaminado que Meta perjudicó de forma deliberada la salud mental y la seguridad de menores a través de sus plataformas Facebook e Instagram. El fallo considera que la compañía ocultó información relevante sobre la explotación sexual infantil en sus redes, facilitando así este tipo de conductas.
El veredicto, considerado un precedente en este tipo de casos, ordena a la empresa pagar 375 millones de dólares en daños. La decisión llega tras casi siete semanas de juicio y se produce en paralelo a otro proceso en California donde también se analiza la responsabilidad de plataformas digitales en casos similares.
La acusación se apoyó en una operación encubierta en la que investigadores crearon perfiles falsos de menores. En poco tiempo, estos perfiles comenzaron a recibir mensajes de adultos con contenido sexual explícito, lo que, según la Fiscalía, evidenció fallos graves en los sistemas de protección de la compañía.
Los fiscales sostuvieron que Meta no informó adecuadamente sobre la dificultad para impedir el acceso de menores de 13 años, ni sobre la presencia de contenidos relacionados con el suicidio adolescente. También señalaron el papel de los algoritmos en la difusión de contenido nocivo o sensacionalista.
El jurado dio la razón a estas acusaciones y concluyó que la empresa priorizó los beneficios económicos sobre la seguridad de los menores. Consideró probado que incurrió en prácticas comerciales engañosas e “inadmisibles”, aprovechándose de la vulnerabilidad de los usuarios más jóvenes.
Tras conocerse la sentencia, la compañía dirigida por Mark Zuckerberg expresó su desacuerdo con el fallo y anunció que recurrirá la decisión judicial. Meta rechaza las conclusiones del jurado y se prepara para continuar la batalla legal en instancias superiores.