El gran incendio forestal que desde hace dos días afecta a Vouzela (Portugal), en el centro-norte del país, continúa movilizando un amplio dispositivo de emergencias en el que ya participan más de un millar de bomberos. España se ha sumado al operativo con el envío de 120 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de decenas de vehículos especializados.
Las llamas han arrasado ya unas 12.000 hectáreas, según las estimaciones del Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales, en un episodio agravado por la intensa ola de calor que afecta a la península Ibérica.
El incendio ha dejado hasta el momento dos personas heridas. Un hombre de 55 años sufrió quemaduras de segundo y tercer grado mientras colaboraba en las tareas de extinción durante la noche, mientras que otro de 34 resultó herido en la cabeza tras caer de una furgoneta que transportaba agua para el operativo.
El fuego ha superado los límites del municipio de Vouzela y avanza hacia los concejos de Águeda, Oliveira de Frades y Tondela. Ante esta situación, las autoridades locales han activado el Plan Municipal de Emergencia y Protección Civil y han ordenado la evacuación preventiva de las aldeas de Matadegas y Mançores, situadas en la sierra del Caramulo.
La Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil portuguesa ha señalado que la evolución del incendio ha mejorado durante la noche gracias al descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y una menor intensidad del viento, factores que han facilitado el trabajo de los equipos desplegados.
La Unidad Militar de Emergencias española ha informado de que sus 120 militares y 45 vehículos trabajan en distintos frentes del incendio realizando labores de ataque directo a las llamas, apertura de perímetros de contención con maquinaria pesada y protección de viviendas próximas al fuego.
La respuesta internacional seguirá reforzándose en las próximas horas. La Comisión Europea ha activado el Mecanismo de Protección Civil para facilitar el envío de nuevos medios y ha confirmado la incorporación de tres aeronaves adicionales procedentes de España e Italia, que previsiblemente comenzarán a operar entre este sábado y la mañana del domingo.
El Gobierno de Portugal también ha solicitado el apoyo de varios aviones anfibios a España, Italia y Marruecos para afrontar un episodio de alto riesgo. El primer ministro, Luís Montenegro, ha explicado que la petición busca evitar redistribuir recursos nacionales y dejar otras zonas del país sin cobertura ante el elevado peligro de nuevos incendios.
Al operativo también se ha incorporado un equipo especializado de rescate animal, encargado de evacuar y proteger a los animales afectados por el avance de las llamas.