Los desahucios en España han descendido más de un 60% en la última década: de unos 67.000 lanzamientos en 2015 a poco más de 24.500 en 2025, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La tendencia a la baja se mantiene desde 2014.
El perfil de los desalojos, sin embargo, ha cambiado. El alquiler sustituyó a las hipotecas como principal causa en 2016 y desde 2020 los lanzamientos vinculados a la Ley de Arrendamientos Urbanos representan más del 70% del total. En el primer trimestre de 2026, el 65% de los 4.005 desahucios estuvieron relacionados con arrendamientos.
El descenso se ha producido en todas las comunidades autónomas durante la última década, aunque con distinta intensidad. Cantabria, Murcia, Comunidad Valenciana y La Rioja registraron algunas de las mayores caídas, mientras que los desahucios vinculados a alquileres apenas se han reducido en el País Vasco y lo han hecho en menor medida en Extremadura y Castilla-La Mancha.
La evolución más reciente muestra, no obstante, repuntes en algunas regiones. En 2025 los desahucios aumentaron en País Vasco, Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha. Euskadi pasó de 608 lanzamientos en 2024 a 935 en 2025, mientras que Castilla-La Mancha registró 1.176 frente a los 857 del año anterior.
Las diferencias también son importantes entre partidos judiciales. Figueres registró 171 desahucios vinculados al alquiler por cada 100.000 habitantes, seguido por Terrassa y Sigüenza, con más de 130. Entre las capitales, Girona alcanzó unos 111 por cada 100.000 habitantes, mientras que Vitoria-Gasteiz e Ibiza también se situaron entre las ciudades con mayores tasas.
Los datos reflejan una situación territorial desigual y algunos repuntes puntuales que pueden estar relacionados con la tensión del mercado del alquiler, pero también con factores judiciales o cambios en las medidas de protección. La paralización y posterior reactivación de expedientes puede provocar aumentos concentrados en determinados momentos y partidos judiciales sin que impliquen necesariamente un cambio general de tendencia.