La exposición Vidas de Rafael Azcona, inaugurada este martes en la sede de la SGAE en Madrid, recorre las diferentes facetas creativas del guionista y escritor riojano a través de guiones, dibujos, fotografías, carteles, documentos, premios y otros materiales. El comisario de la muestra, Bernardo Sánchez Salas, ha reivindicado la vigencia de su legado: «Todos en este país somos sus sucesores».
La muestra reúne materiales que permiten acercarse a su particular manera de entender el mundo y el oficio cinematográfico. Entre ellos figuran guiones publicados desde los años 50, fotocromos de distribuciones internacionales, guías comerciales, documentos relacionados con la censura, fotografías de rodaje y felicitaciones navideñas diseñadas por el propio Azcona. También se expone la partitura original del pasodoble Rafael Azcona, compuesto por Carmelo Bernaola para la película Pasodoble, de José Luis García Sánchez.
La censura y los proyectos que nunca llegaron a rodarse ocupan también un espacio destacado. Sánchez Salas ha explicado que Azcona acumuló más de 80 proyectos que no pudieron llevarse a la pantalla por diferentes motivos, entre ellos la censura, problemas de producción o circunstancias industriales. Entre los ejemplos figura un guion escrito junto a José Luis Borau sobre el maltrato de mujeres inmigrantes rusas dedicadas a la prostitución durante los años 90. La exposición también muestra documentos sobre las restricciones que afectaron a películas como El cochecito, que permaneció solo doce días en cartelera.
Otro de los aspectos menos conocidos que recupera la exposición es la faceta de Azcona como dibujante y su relación con los diseñadores gráficos de su época. La muestra incluye una pintura a la cera realizada por el propio escritor, un retrato a carboncillo de Javier Clavo de 1963 y una reproducción del Cuadro de los poetas, de Pedro Gros, que reúne a 79 participantes habituales de los recitales del Café Varela, entre ellos Azcona.
La exposición incorpora además una sala de cine creada específicamente para proyectar Rafael Azcona, dos o tres cosas que sabemos de él, una pieza audiovisual dirigida y montada por David Trueba. El montaje reúne fragmentos de una docena de películas vinculadas al guionista y se proyecta en cinco butacas originales del antiguo cine Coliseum de Madrid. La muestra se completa con reconocimientos como el Goya obtenido por ¡Ay, Carmela! y el Premio Max de las Artes Escénicas por la adaptación teatral de El verdugo, además de la estatuilla del Premio Rafael Azcona del Festival Octubre Corto.
Para Trueba, la obra de Azcona mantiene una línea de pensamiento reconocible basada en la dificultad de conciliar el amor y la vida en pareja, el conflicto entre las personas humildes y los poderosos y una concepción de la comedia ligada al absurdo y al sufrimiento. El cineasta define su humor como una «risa muy dolorosa» y destaca su capacidad para abordar cuestiones como la vivienda, el enchufismo, la picaresca, la soledad de la vejez y la desigualdad. Trueba compara además su capacidad para retratar España con la de Francisco de Goya y lo considera un gran cronista de la sociedad española.