La vigilancia sobre el consumo de drogas al volante alcanzó niveles récord durante 2025. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizó un total de 144.346 controles en las carreteras españolas, la cifra más elevada de los últimos años, y detectó a 70.717 conductores que fueron sancionados con pérdida de puntos por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes.
Los datos, facilitados por el Gobierno en una respuesta parlamentaria, reflejan un aumento tanto en el número de pruebas realizadas como en las sanciones impuestas respecto al ejercicio anterior. En comparación con 2024, los controles crecieron en más de 21.000 pruebas, mientras que las sanciones aumentaron en 6.403 casos.
La evolución muestra una tendencia al alza desde 2022. Aquel año se realizaron poco más de 58.000 controles antidroga, una cifra que prácticamente se ha multiplicado por dos y medio en apenas tres años. Del mismo modo, las sanciones firmes han pasado de algo más de 42.000 en 2022 a superar las 70.000 en 2025.
En paralelo, los controles de alcoholemia también mantienen cifras muy elevadas. Durante el pasado año se llevaron a cabo más de 6,1 millones de pruebas en carretera, aunque el Ejecutivo recuerda que las estadísticas de los últimos ejercicios no son plenamente comparables debido a cambios en la metodología de contabilización.
En cuanto a las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol con retirada de seis puntos, se mantuvieron relativamente estables en los últimos años, situándose por encima de las 33.000 en 2024.
El Gobierno subraya que la lucha contra el consumo de alcohol y drogas al volante forma parte de la estrategia de seguridad vial impulsada por la Dirección General de Tráfico. Además, recuerda que diversos estudios advierten de que incluso con tasas de alcohol permitidas actualmente el riesgo de accidente puede multiplicarse varias veces.
Las autoridades mantienen como objetivo reforzar los controles, la concienciación y las medidas preventivas para reducir la siniestralidad en las carreteras y minimizar las consecuencias derivadas de la conducción bajo los efectos de sustancias que alteran las capacidades del conductor.