Las comarcas tarraconenses del Tarragonès y el Baix Penedès sufrieron durante la madrugada de este sábado un violento episodio de lluvias torrenciales que dejó un balance provisional de 11 heridos —una menor de 17 años en estado crítico—, numerosos desalojos en campings y graves afectaciones en la red viaria y ferroviaria.
Municipios como El Vendrell, Roda de Berà, Creixell y Torredembarra concentraron los mayores acumulados de agua, registrando registros superiores a los 140 litros por metro cuadrado en 24 horas y desbordando los servicios de emergencia con centenares de avisos.
El suceso más grave tuvo lugar en Roda de Berà, donde el derrumbe de un muro de una vivienda situado en la zona del puerto deportivo provocó heridas a un matrimonio y a su hija menor de edad, quien permanece ingresada en estado crítico en el Hospital Joan XXIII de Tarragona.
Paralelamente, varios cámpings de la zona sufrieron inundaciones severas que obligaron a evacuar de urgencia a cientos de campistas, muchos de los cuales fueron reubicados temporalmente en polideportivos municipales habilitados por los ayuntamientos afectados.
La red de transportes también sufrió un colapso temporal debido a la acumulación de agua y desprendimientos. La carretera N-340 y la autopista AP-7 a la altura del Vendrell padecieron cortes significativos durante varias horas, al igual que tramos de la red de Cercanías (Rodalies) tras inundarse la estación de Sant Vicenç de Calders, interrumpiendo la circulación en varias líneas ferroviarias clave de la red catalana.
Por su parte, el conseller de Interior y los responsables de Protección Civil defendieron la actuación de los servicios de emergencia ante la rapidez con la que se movilizaron los recursos. Asimismo, justificaron que los avisos meteorológicos previos no aconsejaban activar alertas masivas a los teléfonos móviles, si bien la virulencia inesperada de las tormentas superó los umbrales previstos inicialmente por los modelos de predicción.