Las lluvias torrenciales del fin de semana han dejado más de 200 litros por metro cuadrado en Cataluña. La Agencia Estatal de Meteorología señala que el mar, con temperaturas de récord, ha dado más fuerza a las tormentas. La inestabilidad se prolongará durante varios días.
Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, ha puesto el foco en el Mediterráneo. A finales de septiembre, el mar Balear superaba los 26 grados, una cifra récord para esas fechas.
Según ha explicado, un agua tan templada funciona como una fuente de energía para las tormentas. Además, aumenta la humedad del aire y favorece episodios más intensos.
Del Campo ha admitido que el asunto requiere más investigación. Aun así, ha vinculado el calentamiento del mar, impulsado por el cambio climático de origen humano, con lluvias torrenciales «más adversas».
El máximo del episodio se ha registrado en Vilasar de Dalt, en la provincia de Barcelona. Allí se acumularon 226 litros por metro cuadrado.
La estación de Drassanes, en la propia capital catalana, ha sumado 202 litros. En Vilasar de Dalt, 176 de ellos cayeron en solo seis horas, entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
El domingo también hubo un chubasco muy intenso en Barca Rota, en Badajoz. Se midieron 70 litros por metro cuadrado en una única hora.
Esta semana arranca bajo la influencia de una dana formada el domingo al oeste de Portugal. Este lunes habrá chubascos en amplias zonas, con granizo en el interior y el este de Cataluña. Serán menos probables en el sur peninsular.
Las temperaturas subirán y superarán los 32 grados en el valle del Guadalquivir. En Canarias hay calima y no se descarta algún chubasco en las islas más montañosas.
El martes empeorará la situación. Las tormentas serán más generalizadas y podrán caer «casi en cualquier parte», según Del Campo. Serán más intensas en el norte y el centro. Se esperan acumulados importantes en Extremadura, el oeste de Castilla-La Mancha y el entorno del Sistema Central. También habrá granizo.
El miércoles bajarán las temperaturas, sobre todo en el norte peninsular y en Canarias. Las precipitaciones se concentrarán en el tercio norte y podrán ser fuertes o muy fuertes y persistentes en el Cantábrico, el nordeste y Baleares.
A partir del jueves se impondrá probablemente un tiempo más estable y anticiclónico. Aun así, las lluvias aún podrán ser intensas en el extremo norte, Cataluña y Baleares.
Desde el viernes las precipitaciones irán a menos. Las temperaturas serán frescas para la época, aunque con tendencia a subir hacia el fin de semana.