La vivienda continúa siendo el principal problema en España, según el último barómetro del CIS correspondiente al mes de marzo. Este asunto concentra el 43,5% de las menciones ciudadanas, muy por encima del resto de preocupaciones, lo que confirma su peso central en la percepción social.
Con este dato, la crisis de la vivienda encadena ya 16 meses consecutivos como la mayor inquietud del país. Además, alcanza un nuevo máximo tras aumentar ligeramente respecto al mes anterior, reflejando que la situación no solo persiste, sino que sigue agravándose.
En segundo lugar se sitúa la preocupación por la situación económica, que experimenta un notable aumento hasta el 22,5%. Este repunte se produce en un contexto internacional marcado por tensiones en Oriente Próximo, lo que parece haber incrementado la inquietud por sus posibles consecuencias económicas.
La calidad del empleo ocupa la tercera posición con un 18,3%, recuperando niveles récord. Este dato evidencia que, además de la vivienda y la economía, las condiciones laborales siguen siendo un foco importante de preocupación para la ciudadanía.
Por otro lado, disminuyen las menciones al Gobierno y los partidos políticos, aunque se mantienen como la cuarta preocupación. También destaca la caída significativa de la inmigración, que pasa de ser el segundo problema a ocupar el quinto lugar en el ranking.
En cuanto a los problemas personales, la economía vuelve a encabezar la lista, seguida por la vivienda y la sanidad. A pesar de que más de la mitad de los encuestados considera que la situación económica del país es negativa, una mayoría afirma que su situación financiera personal es buena, lo que refleja una percepción mixta entre lo colectivo y lo individual.