La Unión Europea (UE) ha reiterado su apoyo a España ante la crisis migratoria registrada en Ceuta y ha defendido la necesidad de ofrecer una respuesta conjunta para proteger las fronteras exteriores comunitarias. El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha asegurado que la gestión de este tipo de situaciones requiere coordinación entre los Estados miembros y ha subrayado que la solidaridad debe ser uno de los pilares de la actuación europea.
Sus declaraciones llegan después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a través del espigón del Tarajal, un episodio que ha provocado una grave crisis humanitaria y de seguridad. Ante este escenario, los ministros de Interior de la Unión Europea celebrarán una reunión extraordinaria para analizar lo ocurrido, compartir experiencias y estudiar medidas que permitan evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
El debate europeo también ha estado marcado por la carta firmada por 22 países, en la que se reclama una reflexión sobre la gestión de la crisis. El Gobierno español ha mostrado su desacuerdo con esa iniciativa al considerarla poco solidaria y ha defendido la necesidad de reforzar la cooperación entre socios europeos.
Brunner, no obstante, ha recordado que las cifras de migración irregular en la UE han descendido de forma significativa en los últimos años y ha insistido en que el objetivo pasa por mantener esa tendencia mediante una estrategia común y coordinada.