La reina emérita Sofía, acompañada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, ha asistido este Viernes Santo a la emblemática procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno en Murcia, conocida popularmente como “los Salzillos”. Se trata de una de las celebraciones más representativas de la Semana Santa murciana.
Uno de los momentos más significativos de la jornada ha sido la apertura de la Puerta del Perdón de la Catedral, que permitió la entrada del paso principal. Este hecho ha coincidido además con el 425 aniversario de la cofradía, aportando un valor simbólico especial a la celebración.

A primera hora de la mañana, poco después de las 9:00, la reina y las infantas accedieron al Palacio Episcopal para presenciar el desfile desde el palco situado en la plaza del Cardenal Belluga, frente a la catedral. Desde allí, siguieron con atención el desarrollo de la procesión.
La jornada estuvo marcada por momentos especialmente entrañables, protagonizados por los niños que abren el cortejo. Muchos de ellos se acercaron al palco de honor para ofrecer rosarios, postales y caramelos a la reina y sus hijas, en una muestra de cercanía y tradición.
Uno de los gestos más emotivos se produjo cuando doña Sofía sostuvo en su regazo a una niña de pocos meses vestida con la túnica nazarena, reflejando el carácter familiar y popular de esta celebración religiosa.
La procesión, que se inicia al amanecer desde la iglesia de Jesús, cuenta con más de cuatro siglos de historia. Destaca por la singular indumentaria de sus nazarenos, con túnicas moradas y el rostro descubierto, así como por la espectacularidad de sus pasos, entre los que sobresale el de La Santa Cena, uno de los más grandes y admirados.