Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía, ha fallecido a los 83 años y será enterrada en el cementerio de Tatoi, en Grecia, cumpliendo así su última voluntad de descansar en la tierra de sus antepasados. La noticia ha causado una profunda conmoción en su entorno familiar, especialmente por la ausencia del rey emérito Juan Carlos I, con quien mantenía una relación muy cercana.
El funeral se celebrará el próximo lunes 19 de enero en Grecia y contará con la presencia de la reina Sofía y, previsiblemente, del rey Felipe VI y de las infantas Elena y Cristina. Los tres mantenían un vínculo especialmente estrecho con la princesa, a la que llamaban cariñosamente «tía Pecu», fruto de los 35 años que Irene residió en el Palacio de la Zarzuela.
La ausencia de Juan Carlos I en las exequias ha sorprendido, dado que llegó a convivir con la princesa y compartía con ella una relación muy estrecha. Según fuentes cercanas a la Casa Real, el rey emérito no se desplazará a Atenas por consejo médico, ya que se trataría de un viaje intenso en un corto espacio de tiempo desde donde reside, en Abu Dabi.
No está previsto que la princesa Leonor ni la infanta Sofía asistan al funeral, pese a su cercanía con Irene de Grecia. Ambas cuentan con compromisos ineludibles: la heredera continúa con su formación militar y la infanta cursa estudios universitarios en Portugal, ausencias que han sido consideradas plenamente justificadas.
Como homenaje previo, este sábado 17 de enero se celebrará una misa en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid, un templo especialmente significativo para la princesa. Al acto asistirán miembros de la Familia Real y autoridades religiosas, incluido el metropolitano Bessarión, mientras que la Casa Real griega ha recordado a Irene con un emotivo homenaje fotográfico difundido en sus redes sociales.