La Policía Nacional ha lanzado un aviso urgente ante el auge de una modalidad delictiva que utiliza la angustia emocional para robar dinero. El engaño comienza con una llamada desde un número oculto o desconocido, donde un falso facultativo informa que un ser querido ha sufrido un grave percance.
Para incrementar la veracidad, los estafadores recurren a audios con «gritos de tu supuesto familiar pidiendo socorro», acompañados de la exigencia de que la víctima «no cuelgue ni contacte con nadie» para verificar la información.
El objetivo de los criminales es forzar un pago inmediato bajo la amenaza de una emergencia vital. Según el relato de las autoridades, el mensaje suele ser directo y alarmante: «Su hijo está en quirófano. Necesitamos dinero para salvarle la vida». E
ste método, descrito como una variante más compleja de la conocida «estafa del hijo en apuros», busca anular la capacidad de reflexión del receptor mediante el miedo y el aislamiento telefónico durante la supuesta crisis.
Para evitar caer en este fraude, las autoridades recomiendan mantener la calma, desconfiar de las llamadas de números desconocidos y, bajo ningún concepto, entregar «dinero ni joyas».
Una de las medidas preventivas más eficaces sugeridas es «establecer con antelación una pregunta personal con sus familiares» cuya respuesta solo sea conocida por el círculo cercano, lo que permitiría desenmascarar a los delincuentes en tiempo real ante cualquier duda sobre la identidad del interlocutor.
Esta técnica ha experimentado un incremento exponencial en el país, como demuestra la reciente detención de un hombre en mayo por presuntamente cometer 13 estafas utilizando audios de víctimas llorando para evitar «que tuvieran que amputarles miembros o incluso morir».
A pesar de esta detención, la investigación policial sigue abierta, ya que se sospecha que existen más personas afectadas por esta red que utiliza la manipulación psicológica para perpetrar sus delitos.