La Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA ha concluido con la adopción por mayoría de los Estados miembros de una nueva Declaración Política sobre el VIH y el sida, que reafirma el compromiso de poner fin al sida como amenaza para la salud pública en 2030 y establece nuevas metas para acelerar los avances hacia esa meta.
Según informa ONUSIDA, este resultado se produce tras semanas de negociaciones con todos los Estados Miembros y la participación de las comunidades, la sociedad civil y los socios, y demuestra que, «incluso en un contexto marcado por la reducción de la financiación internacional y el multilateralismo, los países siguen reconociendo la urgencia de mantener los avances en la lucha contra el VIH».
La declaración servirá como una hoja de ruta para impulsar nuevas acciones en la respuesta mundial al VIH durante los próximos cinco años, orientando los esfuerzos mundiales para acelerar los avances a pesar de la disminución de la financiación para el VIH.
En este sentido, ONUSIDA destaca que la declaración política de 2026 refleja los «ambiciosos objetivos» de la nueva Estrategia Mundial contra el SIDA 2026-2031 y se compromete a convocar una Reunión de Alto Nivel en 2031 para revisar los avances logrados en la lucha contra la pandemia tras alcanzar el hito de 2030.
La declaración establece una agenda para adaptar la respuesta mundial al VIH a la evolución de la pandemia. Incluye nuevos objetivos y compromisos para ampliar de forma equitativa el acceso a las pruebas, el tratamiento y la prevención del VIH, así como para abordar las brechas de financiación y proteger los derechos humanos y la igualdad de género.
También plantea ampliar el acceso a los medicamentos contra el VIH y otras tecnologías mediante la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de la producción local, con el fin de garantizar la sostenibilidad, además de reforzar la participación de las comunidades y la sociedad civil en la respuesta al sida.