La marquesa era ella

14 de febrero de 2025
1 minuto de lectura
La marquesa era ella
Balduino y Fabiola, el día de su boda. /TVE

Como el capellán no sabía conducir, me tocó más de una vez hacer de chófer para que el padre celebrara misa y confesara a las carmelitas descalzas de Hornachuelos.

Los marqueses conservaban en su casa-palacio una colección de cornamentas que daban paso a las habitaciones privadas en las que habían pasado su luna de miel, sin consecuencias, los reyes Fabiola y Balduino. Una cama grande con las letras F y B enlazadas en marquetería sobre el respaldo, y dos cuartos de baño, uno para cada uno que, entones, me pareció un despropósito cuando en casa había que hacer cola para ducharse.

La marquesa titular era ella y disponía de rezar la salve antes de que los monteros saliesen en busca de gacelas distraídas. Rondando el mediodía, al capellán y a mí nos sirvió el mayordomo una tortilla francesa en bandeja de plata. Adiós, adiós y se quedó temblando entre alcornoques la mañana.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Sánchez y su esposa Begoña Gómez

«Si Sánchez y Begoña eluden la cárcel, no será por falta de una clamorosa evidencia moral. Es inverosímil que un cónyuge opere sin el otro» [parte 1ª]

El autor, doctor en Derecho y profesor, sostiene que si la pareja lograra evitar las rejas sería porque «el Estado…
Perdones

«Para ser buenos hijos, primero hay que ser padres…»; reflexiones sobre la misericordia y el comportamiento cristiano dentro y fuera de la familia

La misericordia debe convertirse en una forma de vivir, esparciendo el perdón y la ayuda entre los demás…

El cartel de las togas

Estás preso por no haberme llegado al precio…

La culpa trasladada

De Adán y Eva a la crisis de Ceuta, una reflexión sobre la tendencia humana y política de eludir responsabilidades…