La histórica obra La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615 puede contemplarse desde este lunes por primera vez en el Museo del Prado, donde pasa a formar parte de una de las series más singulares dedicadas a las celebraciones públicas de los antiguos Países Bajos. El cuadro, pintado por el artista flamenco David Noveliers y adquirido por el Ministerio de Cultura en 2024, se exhibe en la sala 80 junto a otras tres piezas relacionadas con los festejos organizados en Bruselas a comienzos del siglo XVII.
La incorporación del lienzo permite reunir en el museo cuatro de las seis pinturas que aún se conservan de una serie que originalmente estaba formada por ocho grandes obras. El conjunto fue encargado por Isabel Clara Eugenia y Alberto de Austria, gobernantes de los Países Bajos meridionales bajo la Corona española, para inmortalizar distintas celebraciones oficiales celebradas en 1615.
El Prado también ha dotado a los cuadros de nuevos marcos elaborados tras un estudio histórico y artístico con el objetivo de acercar su aspecto al que tuvieron en la época y ofrecer una presentación más coherente.
La pintura destaca por el minucioso retrato de la procesión, en la que aparecen gigantes, figuras festivas y representantes de distintos estamentos sociales. Además de su calidad artística, la obra constituye un valioso testimonio de la vida cotidiana, las tradiciones populares y las ceremonias públicas que marcaron la sociedad de los Países Bajos en el siglo XVII.