Estafadores informáticos están accediendo a cuentas de WhatsApp de móviles con sistema iOS en Cantabria, según alertó este jueves la Guardia Civil. El cuerpo investiga más de 20 denuncias por estos hechos.
Según la Guardia Civil, los casos han aumentado en los últimos días. Agentes del Equipo @ de Cantabria, la unidad que se ocupa del ciberdelito, analizan las denuncias presentadas.
Los atacantes emplean una técnica llamada zero-click, que no requiere que el usuario pulse un enlace, abra un archivo ni conteste una llamada.
Una vez dentro de la cuenta, los delincuentes se hacen pasar por el titular y escriben a sus contactos. Les piden dinero por bizum o por transferencia bancaria.
Los teléfonos afectados tienen varios años de antigüedad y no han instalado iOS 26. La Guardia Civil no ha detectado este tipo de ataques en dispositivos con Android.
En ninguno de los casos los propietarios hicieron nada antes de perder el control de la aplicación. Tampoco abrieron enlaces ni respondieron a mensajes sospechosos.
En algunos casos, los delincuentes activaron la doble autenticación de la cuenta. Con ello, las víctimas perdieron el acceso a la aplicación de forma definitiva.
El cuerpo aconseja instalar la última versión del sistema operativo y activar el doble factor de autenticación en WhatsApp, ya sea con huella, rostro o código.
Si el móvil es tan antiguo que no admite la actualización, la Guardia Civil considera obligatorio activar ese doble factor. Así se dificulta el acceso de los delincuentes.
Desinstalar la aplicación y volver a instalarla no basta. Sin esas medidas, advierte el cuerpo, el usuario puede sufrir un nuevo ataque.
Si un conocido pide dinero por mensaje, casi siempre con la excusa de una urgencia, conviene comprobarlo. Para ello hay que llamarle o usar otra vía distinta de responder al mensaje.
Quien pierda el control de su cuenta debe avisar a sus contactos por otros medios. De ese modo evitará que alguien envíe dinero por error.
Si ya se ha hecho el envío y se descubre la estafa, hay que contactar con el banco por sus canales oficiales. Se le debe explicar que es un fraude y pedir que detenga o recupere el pago, por si aún es posible.