La Feria del Libro de Madrid ha decidido retirar de su programación una charla dedicada al Sáhara que estaba prevista para celebrarse dentro de las actividades culturales del evento. La decisión se produjo después de que la organización revisara el contenido y el planteamiento de la propuesta, concluyendo que no encajaba con los principios que deben regir un espacio cultural abierto al público.
Desde la organización se ha explicado que la actividad fue incluida debido a un fallo en los procedimientos internos de supervisión. Una vez detectada la situación, se optó por cancelar el acto para garantizar que la programación mantenga los criterios de pluralidad, neutralidad institucional y respeto a la diversidad de opiniones. La medida ha generado debate, especialmente por tratarse de una cuestión internacional que suele despertar posiciones muy diferentes entre los distintos actores implicados.
Los responsables del evento han insistido en que la Feria del Libro debe ser un espacio centrado en la cultura, el conocimiento y el intercambio de ideas, evitando convertirse en un escenario para la promoción de planteamientos políticos unilaterales. En este sentido, consideran que las actividades programadas deben favorecer el diálogo y ofrecer enfoques equilibrados que permitan la reflexión desde diferentes perspectivas.
Tras lo ocurrido, la organización ha anunciado que revisará y fortalecerá los mecanismos de validación de contenidos con el objetivo de evitar situaciones similares en futuras ediciones. La intención es garantizar que todas las propuestas culturales cumplan los requisitos establecidos antes de ser incorporadas al programa oficial.
Asimismo, los responsables de la Feria han lamentado la inquietud que esta situación haya podido generar entre participantes, colaboradores, patrocinadores y asistentes. También han querido aclarar que algunas entidades vinculadas al espacio donde iba a celebrarse la actividad no tuvieron ninguna participación en su selección, organización o contenido.
La cancelación del acto vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites entre cultura, información y activismo en eventos públicos. Mientras tanto, la Feria del Libro reafirma su compromiso con el diálogo plural y con una programación que represente la diversidad de sensibilidades presentes en la sociedad.