El responsable del despliegue del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Minnesota, Tom Homan, ha anunciado este jueves el fin de la operación desplegada en el estado y bautizada como Metro Surge, liderada por agentes del ICE. La operación se ha saldado con dos personas fallecidas, Alex Jeffrey Pretti y Renee Good, y 4.000 arrestos.
«He propuesto al presidente Trump, que así lo ha convenido, que se concluya esta Operación Metro Surge. Esta semana ya se ha iniciado una reducción significativa de tropas y continuará durante las próximas», ha explicado Homan en declaraciones a la prensa.
Además, ha indicado que permanecerá en el terreno «un tiempo más» junto a un «pequeño grupo» de agentes para «supervisar» el final del operativo, mientras que ha detallado que el personal asignado para investigar actos violentos durante las protestas y las acusaciones de fraude en el estado «seguirá en sus puestos hasta que concluyan su trabajo».
Pese a la decisión, ha negado que la Administración Trump esté dando «marcha atrás en la aplicación de leyes migratorias o en la promesa de llevar a cabo deportaciones masivas». «Priorizar las amenazas a la seguridad pública y a la seguridad nacional no significa que nos olvidemos de todos los demás», ha sentenciado.
El enviado de Trump a Minnesota ha indicado además que han realizado alrededor de 4.000 arrestos en el estado, si bien no ha ofrecido detalles sobre cuántas personas enfrentan cargos penales. «El presidente Trump hizo una promesa llevar a cabo una deportación masiva, y eso es lo que este país va a tener», ha advertido, reiterando que «nada ha cambiado».