La tensión en Oriente Próximo vuelve a aumentar después de que Irán haya advertido de que podría abandonar las negociaciones en marcha si Israel mantiene sus operaciones militares en Líbano.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que Teherán está dispuesto a suspender el diálogo si continúan los ataques israelíes contra territorio libanés. Además, fue más allá al señalar que la República Islámica podría implicarse de forma directa en el conflicto si la situación sigue deteriorándose.
El dirigente iraní trasladó este mensaje tras mantener contactos con el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, y defendió la estrecha relación entre ambos países en un contexto marcado por la creciente inestabilidad regional.
Las declaraciones llegan poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que Israel había desistido de atacar Beirut tras una conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Según Trump, las tropas israelíes que se dirigían hacia la capital libanesa habrían recibido la orden de regresar.
El mandatario estadounidense también aseguró que había mantenido contactos con representantes de Hezbollah y que ambas partes habían aceptado detener temporalmente los ataques mutuos.
Sin embargo, la advertencia lanzada desde Teherán evidencia la fragilidad de cualquier posible desescalada. Las autoridades iraníes consideran que la continuidad de las operaciones militares israelíes en Líbano supondría un obstáculo insalvable para cualquier avance diplomático y amenazan con endurecer su postura si no se produce un cambio de rumbo en las próximas horas.