La televisión estatal iraní Press TV ha informado de que Irán ha desplegado uno de sus misiles balísticos de largo alcance más avanzados, el llamado Khorramshahr 4, también llamado Kheibar, en una instalación subterránea de misiles destinada a proteger sus capacidades estratégicas.
Según la cadena, el Khorramshahr 4 tendría un alcance estimado de hasta 2.000 kilómetros, lo que situaría buena parte de Oriente Próximo, el sur de Europa y amplias zonas del norte de África dentro de su radio de acción. La misma fuente indica que puede portar una ojiva de aproximadamente 1.500 kilogramos, lo que, en términos militares, le dota de una significativa capacidad de carga.
Además, Press TV señala que el misil desarrollaría una velocidad máxima en su fase terminal superior a Mach 16 (más de 19.700 km/h), una cifra que lo situaría entre los vectores de reentrada más rápidos fuera de programas hipersónicos puramente experimentales, pudiendo alcanzar a Israel en apenas 10 minutos.
El despliegue en una instalación subterránea responde a una estrategia de endurecimiento de las capacidades defensivas y ofensivas de Irán, que busca proteger sus activos más sensibles frente a ataques aéreos y terrestres. Las bases subterráneas dificultan la localización y neutralización en caso de conflicto.
Hasta ahora, ni el Gobierno iraní ni fuentes occidentales han proporcionado datos independientes que confirmen las características técnicas exactas del Khorramshahr 4 o su despliegue operativo. Press TV, como canal estatal, suele reflejar las versiones oficiales del régimen, que en los últimos años ha incrementado las demostraciones de fuerza en materia de misiles balísticos y capacidades estratégicas.
El despliegue se produce en un momento de elevada tensión regional y global, con varias potencias occidentales y países del Golfo atentos al desarrollo del programa de misiles iraní y sus posibles implicaciones para la seguridad en Oriente Próximo.
La comunidad internacional mantiene distintas interpretaciones sobre el programa balístico iraní. Para Teherán, estas capacidades se justifican como elementos de disuasión y defensa ante amenazas externas. Para gobiernos occidentales y de países vecinos, la expansión de misiles de largo alcance contribuye a una escalada armamentista que incrementa los riesgos de conflicto.
Sin confirmación independiente de observadores o agencias de defensa externas, el anuncio de Press TV se suma a la serie de comunicados oficiales con los que Irán busca proyectar fortaleza militar en un entorno cada vez más complejo y vigilado.