La Junta de Andalucía ha declarado Huelva como área en alerta tras confirmar la presencia de mosquitos portadores del virus del Nilo Occidental en trampas situadas a menos de 1,5 kilómetros del núcleo urbano. La misma medida se ha aplicado a La Luisiana y Las Navas de la Concepción, en Sevilla; Alhaurín de la Torre, en Málaga; y Lucena de Córdoba.
La declaración implica reforzar las vigilancias entomológica, animal y humana, además de intensificar la comunicación con la población para promover medidas de protección frente a las picaduras. Los ayuntamientos deberán aumentar también las actuaciones de control y tratamiento de mosquitos, tanto dentro de los núcleos urbanos como en los puntos identificados como posibles focos de cría o refugio.
Durante la presente temporada se han registrado 63 casos de fiebre del Nilo Occidental en humanos en Andalucía: 38 leves y 25 neuroinvasivos. Entre estos últimos se contabilizan dos fallecimientos y, actualmente, once personas permanecen hospitalizadas. La Junta también ha realizado cientos de pruebas para descartar infecciones y ha reforzado el control mediante el cribado de donantes de sangre.
En total, 29 municipios y seis entidades locales singulares permanecen declarados como áreas en alerta en Andalucía, con una especial concentración en Sevilla, Huelva, Málaga, Cádiz, Córdoba y Almería. La vigilancia también ha detectado el virus en siete aves silvestres y cinco équidos. Desde el inicio del periodo de mayor presencia de mosquitos se han efectuado 6.849 determinaciones, de las que 127 han resultado positivas, mientras permanecen activas 232 trampas.
Ante esta situación, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias recomienda extremar las precauciones, especialmente entre las personas vulnerables. Entre las medidas aconsejadas figuran utilizar repelentes, vestir ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo, instalar mosquiteras y evitar perfumes y olores intensos. También se pide eliminar cualquier acumulación de agua estancada en piscinas, macetas, jardines o recipientes, ya que estos espacios pueden convertirse en lugares de cría de los mosquitos.