El primer ministro saliente de Groenlandia, Mute Egede, califica como «injerencia extranjera» la visita programada de una delegación de Estados Unidos a la isla esta semana. Egede enfatizó que «nuestra integridad y nuestra democracia deben ser respetadas sin ninguna injerencia extranjera», según recoge Excelsior.
La delegación estadounidense, encabezada por Usha Vance, esposa del vicepresidente JD Vance, e integrada por el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y el secretario de Energía, Chris Wright, tiene previsto arribar a Groenlandia el jueves. Sin embargo, el gobierno groenlandés ha negado haber extendido una invitación oficial para dicha visita.
Este acontecimiento se produce en medio de un renovado interés del presidente Donald Trump por adquirir Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, debido a su ubicación estratégica en el Ártico y sus abundantes recursos minerales. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, también ha criticado la visita, calificándola de «presión inaceptable».
La población groenlandesa ha manifestado su descontento, organizando protestas en ciudades como Sisimiut para coincidir con la llegada de la delegación estadounidense. Los groenlandeses temen que las acciones de Estados Unidos puedan comprometer su camino hacia la independencia y su soberanía nacional.
En respuesta a las críticas, el presidente Trump defendió la visita, argumentando que busca fomentar la «amistad, no la provocación». No obstante, las tensiones persisten, reflejando las complejidades geopolíticas en torno a Groenlandia y su papel en la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China en el Ártico.