La borrasca Leonardo continúa este viernes su avance por la Península dejando un balance muy grave: una persona fallecida, miles de desalojados y numerosas incidencias en carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y centros educativos. La combinación de lluvias intensas, viento y nieve mantiene en alerta a buena parte del país.
La única víctima mortal confirmada hasta ahora es una mujer cuyo cuerpo ha sido hallado en Sayalonga (Málaga), tras varios días de búsqueda. La mujer desapareció el miércoles al caer al río Turvilla cuando intentaba rescatar a su perro, arrastrada por la fuerte corriente.
Andalucía es la comunidad más afectada, con más de 8.600 desalojos preventivos, especialmente en Jerez de la Frontera, Córdoba capital y zonas de Málaga, Sevilla, Granada y Huelva. En Córdoba, 704 viviendas próximas al Guadalquivir y al arroyo La Lancha han sido evacuadas ante la crecida del río, que permanece en nivel rojo.
También se han producido desalojos en Jaén, Málaga y Granada por la subida de ríos y el riesgo de derrumbes. Algunas poblaciones han quedado aisladas, aunque los equipos de emergencia han logrado restablecer accesos en localidades como El Secadero (Málaga) y varias pedanías de Cúllar (Granada). En Huelva, los vecinos de Peguerillas ya han podido regresar a sus hogares.
El temporal ha provocado además problemas de abastecimiento, dejando sin agua potable a los municipios cordobeses de Rute e Iznájar, donde se ha activado un suministro alternativo mediante camiones cisterna. En el Campo de Gibraltar, varias localidades siguen incomunicadas por carretera por la crecida de los ríos Hozgarganta y Guadiaro, mientras se vigila la llegada de una nueva borrasca.
La situación de los ríos es especialmente preocupante, con numerosos cauces en nivel rojo en Andalucía, Galicia y la Comunidad de Madrid. El aeropuerto de Córdoba permanece cerrado por la subida del Guadalquivir, y Renfe mantiene suspendida la mayoría de los servicios ferroviarios en Andalucía y Galicia, con importantes restricciones también en carreteras de todo el país.
Además de las infraestructuras, el temporal ha causado daños en el patrimonio histórico. En Murcia se han activado protocolos de emergencia tras desprendimientos en la basílica de Yecla, mientras que en Sevilla se refuerzan elementos de la Giralda después de que una pieza de bronce cayera por el fuerte viento, reflejando el alcance excepcional de este episodio meteorológico.