Granada y su área metropolitana han registrado durante la jornada de este domingo un total de nueve movimientos sísmicos, pero ninguno de ellos ha superado los dos grados de magnitud. Según los datos difundidos por el Servicio de Emergencias 112 Andalucía, la situación en la capital y en los municipios de la zona sur metropolitana avanza progresivamente hacia la normalidad tras una intensa serie sísmica iniciada mediados de agosto.
Desde el inicio de este episodio de temblores, que tuvo sus momentos más tensos con sendos terremotos de magnitud 4,8, el sistema de emergencias ha gestionado un total de 3.606 incidencias y ha atendido cientos de llamadas de carácter psicológico. Las autoridades competentes han mantenido activos los protocolos de revisión y seguimiento técnico en coordinación con los organismos científicos encargados de la vigilancia geológica y la evaluación de riesgos.
En el marco de estas actuaciones de control, los equipos técnicos han completado la inspección visual y estructural de un total de 976 edificios en la zona afectada. Desde el organismo autonómico se ha confirmado que ninguno de los inmuebles revisados hasta el momento ha sido clasificado en el nivel negro, un indicador que denota riesgo inminente de colapso o derrumbe estructural.
A pesar de que los terremotos principales provocaron una notable alarma social, obligando a numerosos vecinos a salir a la calle, y causaron daños materiales como grietas en tabiques, desprendimientos de cornisas o caída de elementos en chimeneas, la intensidad de las réplicas ha ido disminuyendo notablemente. Esta moderación en la energía liberada consolora un escenario de menor afectación frente a los daños y desalojos puntuales registrados en los momentos más agudos de la crisis sísmica.
Los expertos recuerdan que este fenómeno guarda similitudes con episodios anteriores vividos en el área metropolitana granadina, caracterizados por enjambres de sismicidad superficial. Mientras los servicios públicos continúan atendiendo las peticiones de los ciudadanos, los residentes afectados permanecen a la espera de completar las revisiones finales para regresar con total seguridad a los inmuebles que requirieron medidas cautelares.