La presión contra los narcopisos se ha intensificado en la Comunidad de Madrid. En apenas un mes, un operativo coordinado de la Policía Nacional se ha saldado con 27 detenidos y el desmantelamiento de diez viviendas utilizadas para la elaboración y distribución de drogas. Las actuaciones se han extendido tanto por distintos barrios de la capital como por municipios del área metropolitana.
Uno de los principales focos se situó en Alcalá de Henares, donde fueron arrestados dos miembros de un clan familiar que operaba un punto de venta de cocaína, heroína y hachís. En el registro, realizado con apoyo de los GEO, se intervinieron armas de fuego, armas blancas, dinero en efectivo, droga lista para su venta y básculas de precisión. También hubo detenciones en Móstoles y Alcorcón, donde la investigación permitió incautar más de 60 kilos de hachís, siete kilos de cocaína y 70.000 pastillas de clonazepam, además de dinero y material para manipular sustancias.
El dispositivo también actuó en la Cañada Real, donde en solo diez días se desmantelaron dos puntos de venta en el Sector VI. Durante los registros, los sospechosos intentaron destruir pruebas arrojando droga y dinero a una estufa, aunque los agentes lograron recuperar restos calcinados. En total, 14 personas fueron detenidas en estas intervenciones por delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.
En la ciudad de Madrid, las operaciones se desarrollaron en varios distritos. En Vicálvaro se clausuró un local que operaba como falso club de fumadores y que distribuía hachís y marihuana, con cinco detenidos. En Ciudad Lineal se localizó un narcopiso con importantes cantidades de cocaína, hachís y MDMA, además de armas de fuego y casi 5.000 euros en efectivo.
Otra intervención tuvo lugar en el distrito Centro, donde un narcopiso operaba cerca de tres centros educativos. Allí se incautaron hasta ocho tipos distintos de sustancias, entre ellas éxtasis, MDMA y speed, además de dinero en metálico. El detenido ingresó en prisión tras la operación.
El último operativo se desarrolló en Usera, donde una vivienda había sido convertida en punto de venta de cocaína y heroína. Sus dos responsables fueron arrestados y se intervinieron drogas, sustancia de corte y material de pesaje. Desde la Jefatura Superior de Policía destacan que esta ofensiva forma parte de una estrategia sostenida contra el tráfico a pequeña y mediana escala: solo en 2025 ya se han desmantelado cerca de 120 puntos de venta y se ha detenido a más de 270 personas en la región.