El euríbor a 12 meses registró este martes su mayor subida diaria desde 2008, el año en que estalló la crisis financiera global. El indicador alcanzó una tasa diaria del 2,552%, impulsado por la creciente tensión en Oriente Medio. Este movimiento supone el cuarto mayor repunte de su historia y refleja la fuerte incertidumbre que vive el mercado.
La subida recuerda a los momentos más turbulentos de la economía reciente. La última vez que el euríbor registró un incremento similar fue el 6 de junio de 2008, cuando subió 29,3 puntos. En esta ocasión, el indicador ha avanzado 18,5 puntos en un solo día, una cifra que no se veía desde hace años.
El origen de esta escalada está en el temor a una crisis energética derivada del conflicto internacional. Los inversores temen que el encarecimiento de la energía vuelva a disparar la inflación, lo que podría obligar al Banco Central Europeo (BCE) a retomar las subidas de los tipos de interés.
Actualmente, los tipos se encuentran en el 2%, y aunque en la próxima reunión del BCE no se espera un cambio inmediato, los analistas creen que el organismo podría plantearse nuevas subidas en los próximos meses. De hecho, algunas entidades financieras ya contemplan incrementos del precio del dinero en la segunda mitad del año.
Mientras tanto, la media mensual del euríbor se sitúa en el 2,29%. Si mantiene esta tendencia al alza, podría alcanzar niveles similares a los de marzo de 2025. El indicador suma ya once sesiones consecutivas de subidas, acumulando un incremento de 0,33 puntos desde el inicio de los ataques entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero.
Este repunte podría afectar directamente a millones de familias con hipotecas variables. Si el euríbor continúa subiendo, quienes revisen su préstamo en marzo podrían enfrentarse a un aumento en sus cuotas, algo que muchos hogares no experimentaban desde hace más de un año.
Todo dependerá de cuánto dure el conflicto en Oriente Medio. Aunque algunos analistas creen que será breve, las amenazas entre las potencias implicadas mantienen la incertidumbre. Por ahora, el petróleo sigue en niveles altos, con el Brent rondando los 91 dólares por barril, lo que mantiene la presión sobre la economía y los mercados financieros.