El Juzgado de lo Penal de Ceuta ha acordado expulsar de España a once ciudadanos marroquíes detenidos por su participación en el ataque contra una patrulla militar del Grupo de Regulares ocurrido este jueves en la zona de Benzú. La agresión, en la que fueron lanzadas piedras contra el vehículo de los militares, dejó cuatro efectivos heridos de diversa consideración.
Los once acusados reconocieron los hechos y aceptaron una condena de dos años de prisión por un delito de atentado contra agentes de la autoridad. Tras el acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y las defensas, la pena de cárcel será sustituida por su expulsión a Marruecos. Además, tendrán prohibido regresar a territorio español durante los próximos cinco años.
Según recoge la resolución judicial, los condenados se encontraban en un grupo de migrantes en situación irregular en las inmediaciones de Benzú cuando se produjo el ataque. El posterior operativo de las fuerzas de seguridad terminó con doce personas detenidas.
La situación del duodécimo arrestado es diferente. Este rechazó el acuerdo ofrecido por la Fiscalía y negó haber participado en la agresión, asegurando que estaba durmiendo cuando se produjo la intervención policial. El juez ha decidido mantenerlo en prisión provisional a la espera de que continúe el procedimiento y se establezca una fecha para su juicio.