El Ejército de Estados Unidos ha iniciado este miércoles una nueva serie de bombardeos sobre territorio iraní, en una nueva escalada del conflicto entre ambos países. Washington asegura que los ataques buscan reducir la capacidad militar de Irán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado el inicio de la operación a través de un comunicado, en el que señala que los objetivos están relacionados con infraestructuras y capacidades utilizadas por las fuerzas iraníes para lanzar ataques contra buques mercantes que transitan por la zona.
La ofensiva se produce pocos días después de que Estados Unidos reactivara su campaña militar contra Irán y restableciera el bloqueo naval sobre puertos y zonas costeras iraníes, tras dar por roto el acuerdo preliminar de alto el fuego alcanzado entre ambas partes el pasado mes de junio.
Por su parte, las autoridades iraníes han denunciado que los bombardeos de los últimos días han causado la muerte de más de 30 civiles en el sur del país, aunque no han precisado el número total de víctimas ni los lugares afectados.
La portavoz del Gobierno iraní, Fatemé Mohajerani, ha lamentado el impacto de los ataques y ha asegurado que el sur del país representa «el corazón palpitante» de Irán, en un mensaje con el que ha condenado la ofensiva estadounidense.
La nueva escalada incrementa la tensión en Oriente Próximo y mantiene la incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo.