Los incendios forestales continúan golpeando con dureza el territorio nacional, dejando un balance provisional de 226.391,64 hectáreas arrasadas desde el 1 de enero hasta el pasado 11 de agosto de 2026.
Esta cifra supone un alarmante incremento del 38,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando el fuego ya había calcinado cerca de 140.000 hectáreas en todo el país.
La virulencia de las llamas se refleja también en el número de grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas—, habiéndose registrado 43 siniestros de este tipo frente a los 24 contabilizados en 2025.
Cabe recordar que el pasado ejercicio cerró como el peor año en superficie quemada en España desde 1994, acumulando más de 354.000 hectáreas calcinadas tras sufrir un dramático repunte precisamente a mediados de agosto.
Con los datos actuales y la temporada estival en su momento más crítico, las autoridades mantienen la máxima alerta ante el riesgo extremo de que se repitan episodios tan catastróficos como los vividos en los últimos veranos.