España se ha sumado a otros once países para defender sanciones comerciales contra los asentamientos israelíes. El grupo incluye a Francia, Reino Unido, Canadá y varios países nórdicos y bálticos. Advierten de que la expansión de los asentamientos amenaza la solución de dos Estados.
España firmó este martes un comunicado conjunto junto a otros once países. Participan Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia. El texto llega justo cuando Reino Unido, Francia y Canadá aplican de forma conjunta un veto a las importaciones de los asentamientos.
Los firmantes denuncian el aumento de la violencia de los colonos en Cisjordania. También alertan sobre la expansión continuada de los asentamientos israelíes en la zona. Consideran que ambos factores ponen en riesgo la viabilidad de la solución de dos Estados.
El comunicado describe una situación que se deteriora con rapidez. Los países señalan que la violencia colona y la expansión territorial han alcanzado niveles inéditos. Citan expresamente la decisión de licitar el proyecto de asentamiento E1 como un paso «inadmisible».
Los firmantes confirman su intención de restringir el comercio con los asentamientos ilegales. Basan esta medida en su incompatibilidad con el Derecho Internacional. También quieren impulsar este mismo paso a nivel europeo.
Irlanda, España, Países Bajos, Noruega y Bélgica ya las habían implantado con anterioridad. Ahora se suman a la medida Canadá, Reino Unido y Francia.
Los firmantes insisten en la necesidad de proteger la solución de dos Estados. Afirman actuar en favor de una paz justa y duradera. Basan su postura en los principios de la Declaración de Nueva York, adoptada hace un año.