La única vez que he visto de cerca el Guernica de Picasso estuve más atento a lo que una adolescente conversaba con su padre: “Papá, además de estar pintado en blanco y negro, en este cuadro no se entiende nada”…
Ya lo dijo el más místico de los poetas: “La vida es un no entender entendiendo, toda ciencia trascendiendo”.
NO se entiende, primeramente, que el Guernica sea un cuadro prodigioso porque en un cánon se belleza presunta se le ocurrió a algunos eruditos así valorarlo… A tamaño reducido, yo considero que estaría bien para colgarlo sobre alguna chimenea de insigne caserío.
NO se entiende que fuese pagado por la II República Española a un precio altísimo para la época. Seguro que ya habría por ahí algún intermediario o el autor necesitaba un diezmo más considerable para su partido.
NO se entiende que, aunque pueda parecer extraño, los separatistas vascos también lo quieran para su inmensa lata de anchoas sobre la Ría. ¿No tenéis bastante con “la singularidad” del CUPO? …Estos “chicos de la gasolina” son insaciables.