La actriz Emma Suárez protagoniza junto a Willem Dafoe la película El anfitrión, una cinta estrenada recientemente en cines que retrata las dinámicas de las élites económicas de los años setenta. A propósito del estreno, la intérprete ha señalado en una entrevista con Europa Press el profundo paralelismo que la historia guarda con el presente: «La película está ambientada en los años 70, pero refleja bastante momentos actuales, en los que se han perdido los códigos de humanidad en la sociedad».
En la trama, Dafoe interpreta a un poderoso magnate griego que celebra el cumpleaños de su hija en una isla privada, mientras que Suárez da vida a Olivia, una mujer enamorada que asiste al desgaste emocional del protagonista. La actriz explica que el filme profundiza en «la corrupción, el poder y lo pobre que es la gente rica», detallando cómo su personaje comprueba que «el poder quizá ha corrompido más de lo que se esperaba este hombre y que está absolutamente solo».
Por su parte, el director Miguel Ángel Jiménez ha aclarado que su intención al frente del proyecto no consistía en absolver al personaje principal, sino en desentrañar las motivaciones detrás de sus actos. El cineasta afirma que buscó «comprenderle, no justificarle, pero sí pensar que hacía las cosas que hacía, por muy malas que fueran, por amor», evitando caer en la caricatura simplista del tirano.
El rodaje también supuso una experiencia personal inolvidable para Emma Suárez al compartir set con uno de sus referentes interpretativos internacionales. La actriz reconoció que al principio le abrumaba la situación, confesando entre risas: «Era impensable que yo pudiera trabajar alguna vez en mi vida al lado de Willem Dafoe. ¿Qué hago con toda esa admiración? ¿Qué voy a hacer con mis nervios?».
No obstante, la madrileña destacó la gran complicidad que surgió de inmediato gracias a la profesionalidad del actor estadounidense. Según relató, a pesar de su estatus de estrella internacional, Dafoe demostró ser un compañero entregado con el que compartió una excelente química, una opinión compartida por el propio director, quien aseguró que el intérprete se fiaba plenamente del talento de Suárez desde el primer ensayo.