La borrasca Kristin ha irrumpido con fuerza en buena parte del país, dejando una estampa de caos meteorológico y afecciones generalizadas. Nieve, lluvias persistentes y rachas de viento muy intensas han puesto a prueba a los servicios de emergencia y a miles de ciudadanos que, desde primera hora, se han visto atrapados en carreteras, estaciones y centros educativos cerrados. El balance provisional habla de autovías cortadas, trenes suspendidos, vuelos con demoras y clases canceladas, especialmente en comunidades como Andalucía, Castilla y León, Madrid o Castilla-La Mancha.
Los problemas más graves se han concentrado en la red viaria. Según la Dirección General de Tráfico, más de 170 carreteras presentan incidencias por nieve o lluvia, varias de ellas en la red principal. Tramos clave como la A-6 han permanecido cerrados durante horas, dejando vehículos atrapados y obligando a embolsar camiones en distintos puntos del país. A ello se suman accidentes provocados por el viento, con vuelcos de camiones de gran tonelaje y caídas de árboles en zonas urbanas.
El impacto del temporal no se ha limitado a las carreteras. El transporte ferroviario también ha sufrido importantes alteraciones. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha informado de restricciones de velocidad, cancelaciones y servicios sustituidos por autobuses en varios corredores. Las líneas de alta velocidad han acumulado retrasos de hasta dos horas, mientras que algunos trayectos de media distancia y cercanías han quedado directamente suspendidos por nieve o inundaciones en las vías.
En el sur, varias conexiones ferroviarias han quedado interrumpidas, especialmente en Andalucía, donde también se han registrado cortes de suministro eléctrico que afectan a cerca de 170.000 personas. Las fuertes rachas de viento y la caída de objetos sobre las líneas de alta tensión han complicado aún más la situación. A nivel marítimo, puertos como el de Algeciras han limitado su operativa y cancelado salidas, mientras que instalaciones como Sierra Nevada han cerrado por seguridad.
El temporal ha tenido un impacto directo en la actividad educativa. En Andalucía, 77 municipios han suspendido las clases, mientras que en provincias como Zamora, Ávila o Guadalajara se han cancelado rutas escolares, dejando a miles de alumnos sin poder acudir a sus centros. Universidades como la de Jaén o la Autónoma de Madrid han optado por cancelar la actividad presencial para garantizar la seguridad, según Europa Press.
Más allá de las cifras, Kristin ha recordado la vulnerabilidad del día a día ante episodios meteorológicos extremos. Las autoridades insisten en extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones oficiales. Mientras tanto, España sigue pendiente del cielo, a la espera de que el temporal pierda fuerza y permita recuperar poco a poco la normalidad.