El PNV ha marcado distancia con el Gobierno en plena negociación del nuevo decreto ómnibus que debe incluir la revalorización de las pensiones y las medidas del llamado escudo social. Los nacionalistas vascos han advertido de que no respaldarán el texto si no se modifica la moratoria de desahucios para proteger a los pequeños propietarios.
Aunque la formación votó a favor del anterior decreto, que fue tumbado en el Congreso por PP, Vox, Junts y UPN, ya entonces expresó su malestar por mezclar medidas de distinta naturaleza y, especialmente, por cargar sobre particulares con una única vivienda en alquiler la obligación de asumir situaciones de vulnerabilidad social.
La portavoz del PNV en la Cámara Baja, Maribel Vaquero, ha sido tajante: el nuevo escudo social solo saldrá adelante si se “evitan dobles vulnerabilidades”. En su opinión, no es razonable que propietarios con un solo piso arrendado tengan que soportar impagos o la imposibilidad de recuperar su vivienda mientras la Administración no ofrece alternativas habitacionales.
“El Estado no puede trasladar su responsabilidad a familias que también pueden acabar en una situación precaria”, sostienen desde el partido, que distingue entre estos caseros y los grandes tenedores o fondos de inversión.
El PNV asegura que ya planteó al Ejecutivo esta corrección en diciembre y defiende que habría servido para ampliar apoyos parlamentarios y evitar la caída del decreto anterior. Además, critica que las políticas de vivienda aplicadas hasta ahora hayan reducido la oferta de alquiler y encarecido los precios, dificultando el acceso a nuevas familias.
Con este aviso, los nacionalistas dejan claro que su voto no está garantizado y que el Gobierno tendrá que ajustar el texto si quiere sacar adelante el paquete social en el Congreso.