Carmen Fúnez, vicesecretaria nacional de Sanidad y Política Social del partido, ha asegurado que un Gobierno popular tras las elecciones del 29 de noviembre abordaría la sanidad con el respaldo de todos los actores del sistema.
Fúnez ha hecho estas declaraciones en el VII Observatorio de la Sanidad. Para ella, el mayor riesgo del sistema sanitario es dejarlo como está, porque lo ve tensionado.
Antes de hablar de presupuesto o de innovación, ha dicho, hay que fijar el rumbo del Sistema Nacional de Salud para las próximas dos décadas. También ha propuesto recuperar la política de cohesión sanitaria.
Ha asegurado que no habrá reforma sin contar con los profesionales y ha pedido que el sectarismo salga del Ministerio de Sanidad.
Fúnez ha admitido que el Estatuto Marco necesita una reforma, más de 20 años después de su aprobación. Debería abordar la jornada, las guardias, la clasificación, la conciliación, la estabilidad y el desarrollo profesional, con todos los colectivos en la misma mesa.
Ha defendido que detrás de una guardia imposible hay un profesional agotado y detrás de una innovación que llega tarde, un paciente al que el tiempo le importa.
También ha denunciado el déficit de profesionales y el relevo generacional que viene. Plantea una planificación de recursos humanos a medio y largo plazo, con más plazas de formación especializada de médicos residentes, mayor capacidad docente y mejores condiciones laborales.
Ha criticado que la única ley sanitaria aprobada por el Gobierno en esta legislatura fue la de la Agencia Estatal de Salud Pública y que ni siquiera la ha desarrollado. Quiere recuperar el plan estatal de preparación y respuesta elaborado tras la pandemia y garantizar una reserva estratégica de medicamentos.
El proyecto del partido, que Fúnez cree que llevaría más de una legislatura, incluye reforzar la vacunación, los cribados, la detección precoz y los hábitos saludables. También busca prevenir las grandes enfermedades crónicas y neurológicas para asegurar la sostenibilidad del sistema.
Fúnez ha reafirmado el compromiso de Alberto Núñez Feijóo con la salud mental. El plan contempla incorporar 10.000 profesionales con una inversión de 700 millones de euros al año hasta lograrlo.