El Papa Francisco, en silla de ruedas, lava los pies a 12 reclusas en la misa de la Cena del Señor en Roma

28 de marzo de 2024
1 minuto de lectura
Francisco
El Papa durante la Misa Crismal de Jueves Santo | EP

El Maestro de las Ceremonias Litúrgicas Pontificias, el sacerdote italiano Diego Giovanni Ravelli, ha pronunciado la Plegaria eucarística

El Papa, de 87 años, ha presidido la misa de la Cena del Señor en la tarde del Jueves Santo en el módulo femenino de la cárcel romana de Rebibbia, ubicada en las afueras de Roma. Durante la ceremonia, llevada a cabo en silla de ruedas, ha realizado el rito del lavatorio de los pies, esta vez honrando a 12 reclusas de diversas nacionalidades y creencias religiosas.

El Pontífice ha lavado y besado los pies de una docena de presas de las 360 mujeres que cumplen condena en la prisión de Roma, según ha informado el capellán de la prisión, Andrea Carosella, que ha destacado que durante la cuaresma se han preparado para la visita del Pontífice.

El Maestro de las Ceremonias Litúrgicas Pontificias, el sacerdote italiano Diego Giovanni Ravelli, ha pronunciado la Plegaria eucarística.

En una breve homilía, totalmente improvisada, el Papa ha destacado que en el momento de la cena, «hay dos episodios que llaman la atención». Por un lado, el lavatorio de los pies de Jesús, en el que Jesús se humilla y «con este gesto» hace entender «lo que él había dicho: que no he venido para ser servido sino para servir», de manera que enseña el camino de servicio». El otro episodio «triste», según el Papa, es la traición de Judas, que no es capaz de llevar adelante el amor y «le lleva a hacer una cosa fea». «Pero Jesús perdona todo, Jesús persona siempre, solo es necesario que nosotros pidamos el perdón», ha añadido.

El Pontífice ha contado que una vez escuchó a una anciana sabia del pueblo: «Jesús no se cansa jamás de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón». Por eso, ha invitado a los presentes a pedir «la gracia al Señor de pedir perdón».

«Él nos espera y no se cansa jamás de perdonar ya que el Señor espera siempre con los brazos abiertos. Lavar los pies es un gesto que nos llama la atención sobre la vocación del servicio: pidamos al Señor que nos haga crecer en esta vocación del servicio», ha concluido el Papa.

Las mujeres internas a las que ha lavado los pies son de diferentes edades y nacionalidades. El Papa, que ha llegado en torno a las 16:00 horas a la cárcel de Rebbibia, la mayor de las cuatro de mujeres de Italia, así como una de las más grandes de Europa, estaba sentado en la silla de ruedas cuando ha lavado y besado los pies de cada una de ellas, a las que ha saludado sonriente.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Las víctimas de Adamuz lamentan la falta de respuestas tras la reunión con Adif

La asociación denuncia la ausencia de responsabilidades y reclama mejoras urgentes en la seguridad ferroviaria tras el trágico accidente…

La visita del Papa León XIV a España superará los 15 millones y prevé un impacto económico de más de 100 millones

El evento movilizará miles de visitantes y generará un impulso clave para el turismo, la hostelería y la proyección internacional…
Trabajador de la hostelería ! Fuente: Gobierno de España

Récord de empleo: la Seguridad Social supera los 22 millones de afiliados

La afiliación crece en 211.510 personas en marzo impulsada por la hostelería y marca un máximo histórico La Seguridad Social…

Koldo dice que Aldama miente mientras Anticorrupción afirma que él, Ábalos y Cerdán eran una organización criminal

El exasesor de Ábalos asegura desde prisión que presentará pruebas que pueden “reventar” el proceso por el caso de las…