Un amplio dispositivo continúa trabajando este domingo para controlar el incendio forestal de nivel dos iniciado el pasado jueves en Niebla, en la provincia de Huelva, que ya ha calcinado más de 4.000 hectáreas. Durante la mañana se han llevado a cabo nuevas evacuaciones preventivas de corta escala, elevando a 467 el número total de personas que permanecen alejadas de sus hogares de forma temporal.
Unos 500 profesionales integran el operativo de extinción, que combina recursos de la Junta de Andalucía, el Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la BRIF y el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva. Desde primera hora de la mañana, hasta 26 medios aéreos se han incorporado de forma progresiva a las labores de control de las llamas.
Aunque las autoridades han señalado que la noche ha sido meteorológicamente más favorable para asegurar algunos perímetros y trazar líneas de defensa, la situación general del incendio sigue siendo calificada como complicada. Las autoridades insisten en pedir a la población desalojada que no regrese a sus viviendas hasta que los responsables de la emergencia confirmen que existen plenas garantías de seguridad.
Paralelamente, las labores de extinción se extienden a la Comunidad Valenciana, donde un incendio forestal en la zona de Tírig, en Castellón, ha quemado ya cerca de 395 hectáreas y obligó al confinamiento del municipio de Catí. Unos trescientos efectivos y 19 medios aéreos combaten este fuego, cuya orografía compleja con numerosos barrancos dificulta las tareas terrestres.
Respecto al origen del incendio de Huelva, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) mantiene abierta una investigación, barajándose como principal hipótesis que el fuego haya sido desencadenado por los rayos caídos durante las tormentas registradas el pasado viernes en la zona.