Los grandes festivales de música continúan ganando peso económico en España y buena parte de ese crecimiento tiene dos protagonistas: los jóvenes de la generación Z y los visitantes europeos. Un análisis de Revolut refleja importantes aumentos del gasto durante las últimas ediciones de algunos de los eventos musicales más populares del país.
Los asistentes de entre 18 y 24 años incrementaron especialmente su consumo. En festivales como Mad Cool y Bilbao BBK Live, el gasto de este grupo creció alrededor de un 70%, mientras que en el FIB avanzó un 68% y en Primavera Sound aumentó un 35%.
El público extranjero también está desempeñando un papel importante. Británicos, franceses e irlandeses destacan entre quienes más gastan durante estos acontecimientos, reforzando además su atractivo turístico.
El Primavera Sound de Barcelona ejemplifica la dimensión alcanzada por esta industria. Su edición de 2026 reunió a 287.000 asistentes procedentes de 145 países y habría generado un impacto económico superior a 344 millones de euros en la ciudad.
A la hora de escoger festival, los españoles tienen claras sus prioridades. El cartel de artistas continúa siendo el principal reclamo, seguido muy de cerca por el precio de las entradas, mientras la ubicación y poder acudir con amigos también condicionan la decisión.