El incendio forestal declarado en el municipio almeriense de Los Gallardos ha dejado un balance provisional de al menos 12 personas fallecidas y 23 desaparecidas, convirtiéndose en el fuego más mortífero registrado en la historia de Andalucía. Las labores de búsqueda continúan mientras los equipos de emergencia trabajan sin descanso para localizar a las personas de las que aún no se tienen noticias y controlar un incendio que sigue activo en varios frentes.
Las llamas avanzaron con enorme rapidez favorecidas por las altas temperaturas, el fuerte viento y la compleja orografía de la zona. Estas circunstancias dificultaron tanto las tareas de extinción como las evacuaciones, obligando a desalojar a centenares de vecinos y residentes de distintos núcleos cercanos. Según las primeras investigaciones, el origen del incendio podría estar relacionado con la caída de un cable eléctrico, aunque la causa definitiva todavía está siendo investigada.
En el operativo participan cientos de efectivos de los servicios de extinción, Guardia Civil, Policía, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de numerosos medios aéreos y terrestres desplegados para intentar contener el avance del fuego. Las autoridades han habilitado teléfonos de información y atención para los familiares de las víctimas y de las personas desaparecidas, mientras continúan las labores de identificación de los fallecidos.
La tragedia ha provocado una profunda conmoción en toda España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, han trasladado sus condolencias a las familias afectadas y han garantizado todos los recursos necesarios para hacer frente a la emergencia. Mientras tanto, los servicios de rescate mantienen la esperanza de encontrar con vida a las personas desaparecidas, aunque la evolución del incendio sigue siendo muy complicada y las próximas horas serán decisivas para controlar una de las mayores catástrofes forestales vividas en el país.