El Euríbor, la tasa de referencia del mercado interbancario al que están ligadas la mayoría de las hipotecas a tipo variable de España, ha cerrado el mes de agosto en el 2,95%, lo que supone un incremento de 11 puntos básicos respecto a julio y un encarecimiento de 84 puntos básicos en comparación con el mismo mes de 2025, cuando se situaba en el 2,112%. Este nivel sitúa al indicador en su cota más elevada desde agosto de 2024.
Para un hipotecado medio con un préstamo variable de 150.000 euros a 30 años y un diferencial del 0,99%, la revisión anual con el dato de agosto supondrá un incremento aproximado de 70,25 euros al mes, lo que equivale a unos 843 euros adicionales al año.
Los analistas coinciden en que el comportamiento del índice anticipa nuevos movimientos de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE). Expertos del sector señalan que las persistentes presiones sobre los precios de la energía, derivadas de la situación en Oriente Próximo, reducen el margen para bajadas a corto plazo.
Las diferentes casas de análisis sitúan el cierre del ejercicio en el entorno del 3%. Si las tensiones geopolíticas se moderan, el índice podría estabilizarse entre el 2,8% y el 3%, mientras que un enquistamiento del conflicto podría elevarlo hasta el 3,10% en diciembre.
Ante este escenario de subidas, los comparadores financieros aconsejan a los titulares de hipotecas variables comprobar si su economía doméstica puede asumir cuotas calculadas con un Euríbor en el 3% o superior, recomendando valorar alternativas como el cambio a un tipo fijo o la renegociación de plazos con la entidad bancaria.